ORDO BEATAE MARIAE VIRGINIS DE MERCEDE
REDEMPTIONIS CAPTIVORUM

CURIA GENERAL
DECRETO DE INCARDINACION

los dilectos hijos que leen estas letras, salud y paz de parte de Jesucristo, el Señor:

Nosotros, en virtud de la autoridad que nos confieren el derecho universal de la Iglesia, las Constituciones y el derecho propio de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Mercedy oído el parecer de los Consejos competentes,

VISTO lo dispuesto en los cánones 265–272 del Código de Derecho Canónico sobre la incardinación y excardinación de los clérigos y La petición libre y formal presentada por los presbíteros Camilo Taleno y Jhoan Guerrero L., anteriormente incardinados en la Arquidiócesis de León, solicitando su incardinación en la Orden de la Merced;

CONSIDERANDO el decreto de excardinación legítimamente concedido por la autoridad competente de la Arquidiócesis de León;

CONSIDERANDO el cumplimiento del tiempo y de las condiciones requeridas por el Derecho y por las Constituciones de la Orden;

CONSIDERANDO que los mencionados presbíteros han manifestado de modo estable su voluntad de servir a la Iglesia en el carisma redentor de la Orden de la Merced, y que constan su idoneidad doctrinal, moral y pastoral,

DECRETAMOS:

Art 1. Quedan incardinados en la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, con todos los derechos y obligaciones que ello comporta según el Derecho Canónico y las Constituciones propias, los presbíteros:
P. Camilo Taleno
P. Jhoan Guerrero

Art 2. Desde la fecha del presente decreto, los mencionados presbíteros dejan de pertenecer jurídicamente a la Arquidiócesis de León y pasan a depender plenamente de la autoridad legítima de la Orden de la Merced en todo lo relativo a su ministerio, disciplina y vida clerical.

Art 3. Notifíquese el presente decreto a los interesados, a la Arquidiócesis de León, y hágase la debida anotación en los libros correspondientes, conforme a derecho.

Dado en Roma, en la Sede de la Curia General de la Orden de la Merced, a los dieciseis (16) días del mes de Diciembre del Año Jubilar de la Esperanza dos mil veinticinco (2025).

 Mons. Fr. Zuriel Arizmendi, O. de M-M.
Administrador General