PROTOCOLO CEREMONIAL
CAPÍTULO GENERAL MERCEDARIO
Orden de la Merced - 2026
PREÁMBULO
El Capítulo General, como máxima expresión de comunión, autoridad y discernimiento de la Orden, deberá celebrarse con la dignidad, sobriedad y espiritualidad propias de la vida consagrada, salvaguardando el carisma redentor mercedario y el respeto a la tradición eclesial.
El presente Protocolo Ceremonial regula el orden externo de las asambleas capitulares, sus signos, precedencias y actos litúrgicos, a fin de favorecer el clima de oración, unidad y obediencia al Espíritu Santo.
I. PRINCIPIOS GENERALES
1. - Todo acto capitular posee naturaleza espiritual y eclesial, no meramente administrativa.
2. - El ceremonial deberá caracterizarse por:
- Sobriedad
- Silencio reverente
- Orden fraterno
- Centralidad de la Palabra y de la Eucaristía
3. - El Capítulo se desarrolla bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced, Patrona y Madre de la Orden.
II. LUGAR DE LAS ASAMBLEAS
1.- La Aula Capitular deberá contar visiblemente con:
- Crucifijo central
- Imagen o icono de la Virgen de la Merced
- Libro de los Santos Evangelios
- Constituciones de la Orden
- Cirio encendido (signo del Espíritu Santo)
- Logo oficial del IV Capítulo General
III. DISPOSICIÓN DEL AULA
1. - En la presidencia:
El Administrador General, al centro.
A su derecha e izquierda: los Consejeros Generales o asistentes capitulares.
2. - En el aula:
Los capitulares se disponen en forma semicircular, como signo de igualdad y comunión.
El Secretario Capitular se sitúa frente a la presidencia.
IV. VESTIDURA CORAL
1. - Durante las sesiones solemnes:
Hábito completo de la Orden.
2. - En celebraciones litúrgicas:
Vestidura coral conforme a las Constituciones.
Si son clérigos, se revisten con los ornamentos litúrgicos.
V. APERTURA DIARIA DE LAS ASAMBLEAS
1. - Cada sesión capitular iniciará de la siguiente manera:
- Entrada en silencio de los capitulares.
- Todos permanecen de pie.
- Canto o recitación del Veni Creator Spiritus.
- Oración propia del Capítulo General.
- Lectura breve de la Palabra de Dios.
2. - El Administrador General declara abierta la sesión con la fórmula:
“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, declaramos abierta esta Asamblea Capitular, confiando nuestros trabajos a la luz y guía del Espíritu Santo.”
VI. USO DE LA PALABRA
1. - El derecho a la palabra se solicita levantando la mano.
Nadie hablará sin haber sido concedido el turno por la presidencia.
2. - Toda intervención debe realizarse:
- De pie
- Con brevedad
- Con lenguaje respetuoso y fraterno
- Se evitarán aplausos, exclamaciones o interrupciones.
VII. ACTOS SOLEMNES DEL CAPÍTULO
A. Misa de Apertura:
- Celebrada por el Administrador General o delegado.
- Homilía centrada en el discernimiento y la esperanza.
B. Profesión de fe y juramento capitular:
Antes de las elecciones: “Prometo ante Dios y ante esta Asamblea buscar únicamente la gloria de Dios, el bien de la Orden y la fidelidad al carisma de la Merced.”
C. Elección del Maestro General:
- Se realiza en clima de silencio absoluto.
- El aula permanece con el cirio encendido.
Tras la elección válida:
- Canto del Te Deum.
- Aclamación fraterna.
- Oración mariana.
D. Acto de obediencia:
Los capitulares, de pie, expresan su comunión con el nuevo Maestro General mediante una fórmula de obediencia establecida por las Constituciones.
VIII. CLAUSURA DE LAS SESIONES
1. - Cada sesión concluirá con:
- Acción de gracias.
- Oración mariana (Salve Regina o Sub tuum praesidium).
- Bendición del Presidente del Capítulo.
IX. CLAUSURA SOLEMNE DEL CAPÍTULO
1. - El Capítulo General concluirá con:
- Santa Misa solemne.
- Lectura del Decreto Final.
- Firma de las Actas.
- Bendición final jubilar.
2. - El Administrador o Maestro General proclamará:
“En el nombre del Señor, damos por clausurado el IV Capítulo General de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced.”
X. ESPÍRITU QUE DEBE PRESIDIR EL CAPÍTULO
1. - Durante todo el Capítulo se exhorta a vivir:
- Espíritu de oración
- Escucha mutua
- Obediencia evangélica
- Comunión fraterna
- Esperanza jubilar
2. - Recordando siempre que: la autoridad en la Orden nace del servicio, y el discernimiento auténtico proviene del Espíritu Santo.
Nuestra Señora de la Merced,
Redentora de los cautivos, ruega por nosotros.

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